Mtro. Arturo Conde Pérez | Prevención, Cultura de Paz y Tratamiento de Adicciones.

Estrategias, análisis y propuestas en prevención de adicciones, cultura de paz y derechos humanos, con visión comunitaria y enfoque técnico.

OTA: la certificación que nace de una decisión imposible.

Centro de tratamiento en una zona aislada, representando la responsabilidad de operar sin formación estructurada.

El origen de la certificación OTA..

Fue en una tarde, cuando todavía hay luz suficiente para ver, pero no la suficiente para sentirte acompañado. Ese centro estaba en una zona remota. De esas donde la carretera es solo un carril de ida y uno de vuelta, llena de hoyos, sin casas, sin tiendas, sin gente.

Una carretera que no invita a caminar. Invita a perderte y ese día me dijeron lo mismo de siempre:

“Tú te quedas.”

No como una pregunta. Como una instrucción automática.

Yo no era dueño del centro, no era director, no era terapeuta. Era “operador”; el que se quedaba cuando no había nadie más. El que cuidaba grupos. El que resolvía “lo que fuera pasando”.

Sin capacitación formal, sin protocolos, sin un colegio que me respalde.

Con el tiempo, años después, entendí algo que en ese momento nadie me explicó, que esta experiencia fue el origen de la certificación OTA, pensada para quienes operan centros en condiciones reales. Sin saber que algún día alguien podría preguntarme:

“¿Quién te preparó para esto?”

El momento no fue dramático al inicio… Fue absurdo. Vi cuando se brincó la barda… No corriendo, no huyendo… Caminando. Caminando hacia la carretera. Y lo primero que sentí no fue miedo.

Fue coraje. Un coraje seco, inmediato.

¿A dónde vas?
¿Cuál es tu plan?

Porque ahí no hay nada… ¡Nada! Le dije exactamente lo que estaba viendo en mi cabeza:

¿Vas a caminar quince kilómetros hasta encontrarte a alguien?
¿tu plan es esperar a que pase un coche?
¿O simplemente caminar hasta que te canses?

No había respuesta lógica, no había plan, solo impulso. Y ahí apareció una idea peligrosa pero muy humana: Las ganas de golpearlo, de someterlo y llevarlo de regresarlo a la fuerza. No por violencia ¡por desesperación! para volver rápido, para seguir cuidando al grupo, para no dejar el centro solo, pero sabía algo con claridad brutal:

Eso no estaba permitido. Ni por el centro, ni por la ley, ni por mí.

Si cruzaba esa línea, ya no había vuelta atrás.

Respire. Y dije lo único que no cerraba todas las puertas:

Mejor regresa.
Le llamamos a tu familia.
Vemos esto con calma.

Fue una plática desgastante, no fue intensa y mucho menos emotiva fue ¡Desgastante! de esas que te drenan. Y mientras hablaba con él, había otra conversación corriendo en mi cabeza, sin parar:

¿Qué está pasando en el centro?
¿Ya se dieron cuenta de que no estoy?
¿Y si alguien se descompensa?
¿Y si alguien se mete a los medicamentos?
¿Y si alguien decide irse también?

Tengo TDA, y cuando la mente se acelera… no se acelera bonito lo recuerdo exactamente, era como estar en dos lugares al mismo tiempo. Y no estar completo en ninguno.

Cuando todo terminó, cuando regresamos, cuando el centro volvió a su ritmo…

Yo no volví al mío, me quedé con una sensación que no se me quitó por años:

Esto no debería depender de que alguien “aguante”, no debería depender del autocontrol del consejero, ni de su paciencia mucho menos solo de la intuición. Porque esa vez salió “bien”, pero pudo haber salido mucho peor. Y entonces entendí algo que nadie dice en voz alta:

En muchos centros, ponemos a operar a personas sin darles las herramientas para cargar decisiones que pueden arruinarles la vida. No solo al centro, a ellos también.

OTA no nace de una idea académica; nace de esa soledad, de ese desgaste, de esa línea que yo estuve a punto de cruzar, de esa decisión imposible y de una certeza incómoda:

La buena voluntad no protege a nadie.

Si esta historia te incomodó, no es casualidad

Si al leer esto sentiste tensión, si en algún punto pensaste “esto podría pasar aquí”, es porque sabes que una situación así no es ajena al trabajo en centros. Tal vez no exactamente igual. Sin embargo, lo suficientemente parecida.

El problema no es la persona. Es el vacío.

Años después entendí algo que en ese momento nadie me explicó:

No es justo, ni responsable, dejar a una persona sola operando un centro:

1.- Sin formación estructurada.

2.- Sin criterios claros.

3.- Sin respaldo institucional.

Porque cuando algo pasa, nadie pregunta:

“¿Tenía buena intención?”

Preguntan:

“¿Estaba capacitado?”
“¿Quién lo avaló?”
“¿Bajo qué modelo intervino?”

Y esas preguntas no se responden con experiencia personal. Se responden con formación real.

Aquí es donde nace OTA.

OTA (Operador de Modelos Terapéuticos en Adicciones y Salud Mental) existe para que ninguna persona vuelva a estar sola cargando decisiones que no le corresponden sostener sin respaldo.

OTA no forma “teóricos”. Forma a quienes operan el día a día del centro:

1.- Aquel que se queda cuando el director no está.

2.- El consejero que cuida grupos.

3.- El primero que interviene crisis cuando no hay nadie.

4.- Y aquel que toma decisiones en momentos límite.

OTA no busca héroes. Busca criterio, estructura y contención.

Para proteger:

  • A la persona que opera.
  • Al centro.
  • Y a las familias que confían en él.

No se trata de saber más. Se trata de no improvisar.

Hoy los centros ya no operan en la informalidad de antes.

1.- Antes que nada las autoridades revisan con mayor cuidado.
2.- Lo mas importante las familias preguntan sobre cuidados y documentos.
3.- Y lo más peligroso, los errores se documentan.

Y muchas veces, el punto más vulnerable no es el modelo… es quién lo está ejecutando.

OTA existe para cerrar ese vacío.

Solución.

Si hoy hay alguien operando tu centro sin esta formación, o si tú eres quien se queda cuando los demás se van. Vale la pena hablar.

📲 Escríbenos por WhatsApp, para entender si OTA es lo que necesitas.

El precio se paga una vez. Las consecuencias de improvisar, pueden durar toda una vida.

Atte.

Mtro. Arturo Conde Pérez.

Presidente del Colegio Nacional de Consejeros

en Prevención de Conductas Antisociales.

Quiero recibir información de Certificacion OTA.

PD. Consejeria Internacional es un tema que te puede interesar.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *